LAS AGRESIONES SEXUALES

Existe agresión sexual (que puede manifestarse de múltiples formas) cuando se atenta, con violencia e intimidación, contra la libertad sexual de una persona.
El delito de agresión sexual está sancionado con pena de prisión de 1 a 4 años minimo.

Las penas podrán incrementarse a prisión de 4 a 10 años y a prisión de 12 a 15 años, respectivamente, si concurre alguna de las siguientes circunstancias:
cartel di no chicaa. La violencia o intimidación se ejerce de modo degradante.

b. En la agresión intervienen dos o más personas.

c. La víctima es especialmente vulnerable, por su edad, enfermedad o situación, y en todo caso, si es menor de 13 años.

d. Si el autor del delito ha hecho valer contra la víctima una relación de superioridad o parentesco (por ser ascendiente, descendiente o hermano).

e. Si el autor hace uso de armas o medios especialmente peligrosos que puedan producir la muerte o lesiones tales como la pérdida o inutilidad de un órgano o miembro sea o no principal, de un sentido, la impotencia, la esterilidad, una grave deformidad, o una grave enfermedad somática o psíquica.

Si concurren más de una de las circunstancias anteriores, las penas se impondrán en su grado superior.

Anuncios

EL ACOSO SEXUAL

Comete un delito de acoso sexual aquella persona que, en el ámbito de una relación laboral continuada, docente, o de prestación de servicios habitual, solicita de otra favores de naturaleza sexual para él mismo o para un tercero.
cartel di no chicaPara que exista el delito es necesario que con tal comportamiento provoque en la víctima una situación muy intimidatoria, hostil o humillante.

El delito de acoso sexual está castigado con pena de arresto de 6 a 12 fines de semana, o multa de 3 a 6 meses.
La pena puede ser modificada dependiendo de las circunstancias en las que se haya cometido el delito, así pueden darse alguna de las siguientes situaciones:
a. Si la víctima es especialmente vulnerable por su edad, enfermedad o situación, la pena a imponer será la de arresto de 12 a 24 fines de semana, o multa de 6 a 12 meses.

b. Si el culpable hubiera cometido el hecho abusando de su situación de superioridad laboral, docente o jerárquica, o anunciando a la víctima de forma expresa o tácita un mal relacionado con las expectativas que la misma pueda tener en el ámbito de dicha relación laboral, docente, o de prestación de servicios continuada, el delito será
castigado con la pena de arresto de 12 a 24 fines de semana o multa de 6 a 12 meses.

En este último caso, si la víctima fuese además especialmente vulnerable, la pena será de prisión de 6 meses a 1 año.

EL EXHIBICIONISMO Y PROVOCACIÓN SEXUAL

 

cartel di no chicaIncurre en este delito quien realice o haga realizar a otra persona actos de exhibición obscena ante menores de edad e incapaces.
Es también delictivo vender, difundir o exhibir material pornográfico entre menores de edad o incapaces por cualquier medio.
El delito de exhibicionismo y provocación sexual está castigado con la pena de prisión de 6 meses a un 1 año, o multa.

 

Violencia en la pareja

agresion di no defiendete. b y nCon el término violencia en la pareja, y según el objeto de la Ley 1/2004, se hace referencia a la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia.
Estudios acerca de la violencia doméstica han demostrado que existen dos variables a la hora de establecer la distribución del poder y, por lo tanto, determinar la dirección que adopta la conducta violenta y quienes son las víctimas más frecuentes a las que se les ocasiona el daño. Las dos variables citadas son GÉNERO y EDAD. Por lo
tanto, los grupos de riesgo para la violencia en contextos privados son las mujeres y los niños, al ser los sectores con menos poder.

La violencia es un problema multifacético donde interactúan factores individuales, relacionales, comunitarios y sociales, por lo tanto, pensar en prevención implica asumir un abordaje integral donde se incorporen distintos niveles de la sociedad y diferentes sectores.

Los programas de prevención son más eficaces mientras más tempranamente se inician las intervenciones, cuando tienen una mayor duración en el tiempo y cuando abordan distintos niveles de intervención.

Prevención y Educación en violencia de pareja

Se puede hablar de tres programas de prevención:

• El programa de PREVENCIÓN PRIMARIA se define como:

Un proceso que informa, motiva y ayuda a la población a adoptar y mantener formas no violentas de resolución de conflictos familiares, proporciona modelos de funcionamiento familiar más democráticos y propugna los cambios en los contextos de riesgo necesarios para facilitar esos objetivos, dirigiendo la formación profesional y la investigación en esa misma dirección. Desde el modelo de “educación para la salud”, se podría hablar de una verdadera educación para la no- violencia dirigida a las nuevas generaciones, como alternativa a la “pedagogía negra” imperante en nuestra cultura. Asimismo, teniendo en cuenta que la variable género ha sido identificada como un factor relevante en el problema de la violencia doméstica, resultaría esencial el diseño de un modelo educativo no sexista, que permita flexibilizar los estereotipos culturales relativos al género y que, a la vez, incluya en el currículum de la educación formal el aprendizaje de métodos no violentos para la resolución de conflictos interpersonales. La intervención preventiva sobre contextos de riesgo implica el entrenamiento de los futuros padres y madres en métodos disciplinarios no violentos, como un modo de proporcionar a las nuevas generaciones modelos alternativos de ejercicio del poder intrafamiliar.

cartel di no chica

• El programa de PREVENCIÓN SECUNDARIA:

Tiende a elaborar estrategias de intervención, que dirigidas a la población más vulnerable le proporciona recursos para la identificación temprana del problema y un apoyo social y
accesible. La capacitación permanente sobre el problema de la violencia doméstica, al mismo tiempo, facilita la detección precoz del problema en sus fases iniciales por parte de las organizaciones comunitarias (escuela, hospital, iglesia, policía, instituciones recreativas, etc.). En este plano, es importante subrayar que esta tarea se enfrenta con obstáculos derivados de la resistencia al cambio de los sectores profesionales y de las instituciones, que suelen dificultar la concreción de los objetivos propuestos.

• Finalmente, el programa de PREVENCIÓN TERCIARIA:

Consiste en asegurar los recursos asistenciales para una adecuada respuesta médica, psicológica, social y legal a la población afectada por el problema. Incluye medidas de protección a las víctimas y programas especializados en la atención de víctimas y agresores.